miércoles, 23 de agosto de 2017

La torre de la mal muerta

Categoría: Leyendas


Muchos consideran que la llamada torre de la malmuerta, en Córdoba tiene un pasado legendario; pero hay tantos nombres, vestigios y coincidencias que cabe pensar puede haber más de historia de lo que algunos quisieran admitir.

Pero antes de profundizar en su historia, aclarar el nombre, ya que en castellano actual significaría que no fue muerta del todo, pero en castellano tradicional, donde fue fechado el incidente, significaba que no había sido muerta con razón, o en nuestras palabras, que había sido asesinada.

Nuestro G.I.P.T.M. al pasar por la zona no pudo pasar de largo de una leyenda tan conocida y peculiar, de modo que comenzamos a investigarla y agradecemos a los cargos poder haberla visitado completamente



He aquí lo que sabemos. A comienzos del siglo XV un anciano y distinguido caballero del linaje de los Gómez de Figueroa se enamoró de una joven que podría haber sido su nieta. 

Muchos le aconsejaron que se olvidara de la doncella porque no iban a hacer una buena pareja, por la diferencia de edad y linajes, pero el noble no podía quitársela de la cabeza. Y con buen motivo, pues Clara de Herrera era extraordinariamente bella, noble y caritativa, reuniendo sobradamente todas las virtudes que cualquier marido hubiera deseado para su esposa.
La señorita, en contra de lo que todos esperaban, se mostró receptiva a las atenciones del anciano. Finalmente, él se decidió a proponerla matrimonio y ante el asombro general, ella aceptó. 

Por las mismas razones que sedujeron a su marido era muy admirada por todos los caballeros de la ciudad, muchos de los cuales pensaron que no había resultado tan honrada como parecía, pues supusieron que la razón para casarse con el vejestorio era heredar su extenso patrimonio. 

Algunos, incluso albergaron la esperanza de llegar a conseguir algún día dos premios de una vez: una mujer extraordinaria y una gran fortuna.
Por ello, varios solteros cordobeses aprovechaban cualquier oportunidad para ser atentos con la dama. Su marido, que la solía acompañar casi siempre, se daba perfecta cuenta del interés que suscitaba su esposa. 

Por eso sufría enormemente, aun cuando su mujer no actuara impropiamente. Las continuas atenciones que su esposa recibía de hombres, muchísimo más jóvenesque el, y la creciente inmovilidad a la que le sometían sus achaques por la edad, no hicieron otra cosa que convertir sus sospechas en obsesión. 

Clara, dándose cuenta del interés que suscitaba entre tantos varones y, consciente de los celos de su marido, se prometió a sí misma hacer todo lo posible para mitigar el sufrimiento de su esposo. Por esta razón limitó drásticamente sus salidas a la calle, reduciéndolas a acudir, junto a su marido, a las ceremonias religiosas y a un reducido número de compromisos sociales.

Como toda gran señora, una de sus principales actividades era la asistencia a los más necesitados, a los que socorría habitualmente. Dado que había decidido restringir al máximo su presencia pública, decidió dejar de acudir al encuentro de los necesitados. Les dijo a todos que deberían de ser ellos quienes se acercaran a la reja de la casona que el matrimonio tenía en el barrio de Santa Marina. 

Así pues, a distintas horas del día los necesitados allí acudían a recibir los donativos y las palabras de consuelo que ella les dedicaba.
Cualquier cosa que Clara hubiera hecho habría resultado baldía ya que su marido se estaba volviendo completamente loco por los celos sin fundamento que poseia. A tanto llegó que, incluso, creía que los mendigos eran pretendientes disfrazados que se atrevían a cortejar a su esposa en su propia casa

Imaginaba que las lamentaciones de los pobres y las palabras de consuelo de su esposa eran conversaciones de enamorados y confundía la entrega de monedas con caricias de enamorada.

Atormentado y excitado, el viejo decidió visitar a una hechicera para que le aconsejara. Una tarde, después de la siesta, acudió en su busca a la judería cordobesa y ella, después de escuchar las sospechas de su cliente, realizó unos rituales y le preparó un brebaje que le ayudaría a ver la verdad.
Tras ingerir la bebida, el viejo entró en trance y tuvo una visión de su esposa yaciendo en la cama con un joven. Muy alterado, se dirigió a casa en busca de su esposa. Al encontrarla, sin mediar palabra, la asestó una puñalada en el cuello y continuó apuñalándola por todo el cuerpo hasta que Clara dejó moverse. 
El asesino fue prendido por la justicia al presenciar el asesinato varios sirvientes y denunciarlo sin demora, y encerrado en espera de juicio.

Dado el linaje del acusado, solo el propio rey Don Enrique era quien podia juzgarle. Durante el juicio, numerosos testigos de todas las condiciones sociales relataron las virtudes de Clara y la inexistencia de cualquier asomo de duda acerca de su noble y generoso comportamiento. 

Ante tan abrumadoras evidencias el rey declaró que no había justificación alguna para su muerte por lo que el rey dijo que se escribiera que la mujer había sido “malmuerta” por su esposo. 

Pero tambien el abogado defensor hizo bien su trabajo, y demostró que el viejo actuó bajo los efectos de un brebaje, por lo que no era dueño de sus actos, de modo que fue condenado a estar encerrado el resto de su vida, y además, dadas las características extraordinarias de su esposa, fue condenado a restaurar plenamente la memoria de su esposa, que debería quedar inmortalizada como una víctima de su injusto esposo.

El rey sentenció al viejo Gómez de Figueroa a vender todas sus propiedades, derribar la casona donde se cometió el asesinato y construir en ese mismo lugar una esbelta torre que se llamaría “de la Malmuerta”. 

El asesino debería de purgar su pena en la torre hasta su propia muerte, en cuanto a la hechicera que era quien había preparado el brebaje que desencadenó la tragedia, fue condenada a morir en la hoguera. 

La decisión del rey fue muy alabada por el pueblo ya que la torre ademas contribuiría a mejorar las nuevas defensas de la ciudad y la ejecución sería un espectáculo más en la siguiente reunión de la feria de la ciudad con lo que acudirían seguramente más visitantes. 

Sin embargo, cuando los albañiles iban a levantar la torre, en el lugar de la casona derruida, se dieron cuenta de que quedaría situada varios metros fuera de las nuevas murallas. Por ello se preguntaron si era imprescindible levantar la torre exactamente en el sitio de la casona o si podrían construirla una veintena de metros más atrás, integrada con el resto de la muralla.
Finalmente, después de mucho deliberar, decidieron cumplir escrupulosamente con la sentencia del rey y construyeron la torre en el lugar exacto, conectándola a la muralla por un arco de medio punto.

Se edificó, entonces, la torre albarrana (situada extra muros) que ha pervivido a la demolición de las murallas de Córdoba en el siglo XIX. Se cumplió así la sentencia regia de perpetuar para siempre la memoria de la bella y noble Clara Herrera, “La Malmuerta”.
La leyenda coincide bastante con las investigaciones de historiadores y arqueólogos, aunque no del todo… Una cédula del rey Enrique III el Doliente, de fecha octubre de 1404, ordenó que el dinero recogido como multas a burdeles y garitos de juego, se emplease en la Torre de la Malmuerta. 

Es posible que la cantidad que se reunió después de haber vendido los bienes del condenado no fueran suficiente para ello; también existe la posibilidad de que se tratase de alguna
ampliación o reparación posterior del edificio de la malmuerta. 

En general, las torres albarranas fuera de las murallas para cubrir salientes o zonas inmediatas a murallas y así evitar que sean empleados por los asediadores; más raro resulta que se edifiquen en una planicie como la de los aledaños a la ciudad de Córdoba, y de momento la duda permanece…
Aun asi, en su esquina central, hay una virgen en la cual recomendamos, que como los demas visitantes, cuando visitemos tan fascinante monumento abundemos en tan bello e inmemorial acto de reparación post mortem, dedicándole una sentida oración a la desafortunada Clara, cuyo sacrificio pudiera haber sido imprescindible para poder hoy disfrutar de la Torre de la Malmuerta.
Aunque siempre nos quedara la duda de por que fue inscrita en sus paredes el nombre de tan Ilustre Español como Primo de Rivera, sin querer profundizar mas en algo que nos separaría del tema principal, dejemoslo en una gran hazaña de la Guerra Civil Española.
Centrándonos solo en lo que realmente importa, la Torre de la Malmuerta.
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jueves, 17 de agosto de 2017

La casa de las cabezas cortadas

Categoría: Leyendas


Un alcázar para Almanzor, una prisión para Gonzalo Gustioz, padre de los siete infantes de Lara, cuyas cabezas colgaron de los arcos de uno de los callejones más bellos de Córdoba, y finalmente, una sinagoga, cuyo dueño fue ajusticiado por la Inquisición, demasiada concentración de sucesos dramáticos como para no visitar el lugar preguntando si se notaban sucesos paranormales.
Son sólo algunas de las leyendas asociadas a la Casa de las Cabezas de Córdoba, un inmueble situado en plena judería y que ha dado pie a numerosas historias, muchas de ellas de la más truculenta naturaleza, convertidas hoy en información turística después de que la vivienda haya sido remodelada como museo privado.  
El propietario de la casa durante la época medieval, Juan de Córdoba, un rico mercader, fue acusado y quemado en la hoguera por la Inquisición junto con más de 150 personas por haber convertido la vivienda en una sinagoga y en un lugar de reunión de la comunidad judeoconversa, tras haber hallado miembros inquisidores en el sótano de la misma lo que puede ser una bañera ritual judía ("miqve"), que aun continua ahi, y es un símbolo que está en todos los templos judíos y cumple todos sus requisitos, especialmente que a ella llegue agua pura y corriente. 
Este se trataría de una pieza, concebida básicamente para purificar a las mujeres después de su primera regla y es uno de los pocos que se han conservado en Europa  
Gustioz Gonzalez, Conde de Lara, tenia 7 hijos. Un sobrino del Conde, Ruy Velazquez, los invito a todos a su boda que se celebraria en Burgos. Hacia alli partiron Don Gustioz, sus hijos, criados, halconeros y soldados, todos formando una gran comitiva.

La novia, Doña Lambra, presidio un torneo que se celebro pocos dias antes de la boda. Ella queria que ganase su primo Alvar, pero no fue asi, tuvo que proclamar vencedor de la pelea al menor de los Lara. Ahi nacio su odio hacia los infantes que logro transmitir a su esposo Ruy.
Ruy, urgio a Don Gustioz a marchar a Cordoba en secreto para entregar unos importantes documentos muy reservados de la corte de Castilla al moro Almanzor.

El Conde, deseando cumplir con presteza su mision, a los 7 dias ya estaba en Córdoba y ante Almanzor, cuando este termino de leer los documentos estalla en ira, Don Gustioz le había presentado su propia sentencia de muerte.
Almanzor hubiera querido liberarle de la traición, pero no podía, así que lo encerró en la ultima torre del Alcázar mientras esperaba noticias de Castilla.

Mientras estaba prisionero, sin poderse comunicar con sus hijos para que tomasen vengaza, el noble se lamentaba y maldecía la infamia de Ruy Velazquez.

En Burgos Ruy achacaba a Almanzor lo sucedido y les prometía que lo buscaría donde estuviese.
Tal era su fingimiento, que puso en marcha a miles de infantes y jinetes, al frente de los cuales se puso el mismo con los 7 de Lara.
Ya en la sierra de Córdoba, con el pretexto de reunir mas gente en Castilla, dejo a los 7 infantes de Lara encargados de la defensa del castillo.

Apenas dejo a los Lara, mando aviso a Almanzor, acusándolos de invadir su castillo. El general árabe mando inmediatamente un gran ejercito contra ellos, la lucha fue cruel durante tres dias, tres de los hermanos murieron durante la pelea, y los otros cuatro fueron hechos prisioneros. A todos, vivos y muertos les cortaron la cabeza llevándolas clavadas en picas hasta Córdoba.

Desde su prisión Don Gustioz oía los gritos de los moros celebrando por las calles su gran victoria. 

Desde lo alto de la torre, le dejaron al noble ver la celebración. Y vio Don Gustioz a sus generales vencidos y su bandera cautiva, Y al paso de la comitiva, ve con horror que las cabezas que llevan en las picas, haciéndole presentarse ante Almanzor, le muestran con escarnio las cabezas de sus 7 hijos. 
Tras colgar las cabezas en los arcos de un callejón paralelo a la casa, dejándolas ahí como trofeo,
Almanzor, compadecido del gran dolor que Don Gustioz estaba sufriendo, y sabiendo que había sido traicionado, lo libero y lo dejo marchar a Castilla, donde se caso con una hermana de Almanzor y tuvieron un hijo llamado Mudarra. 

Fue este un gran caballero que vengo a su padre dando muerte a Ruy Velazquez y a su esposa Doña Alambra.  
La Casa de las Cabezas de Córdoba, un inmueble situado en plena judería y convertida hoy en turística después de que la vivienda haya sido remodelada como museo privado.
Si bien es cierto que este museo se ha creado con el fin de dar a conocer este singular edificio con su leyenda y modo de vida de una familia media en esa época, evitando en todo momento ser tratado como un punto negro en la tipoligia de lo paranormal, no deja de llamar la atención en si tras saber todos los casos de muertes trágicas que en el acaecieron, y sea por morbo o pasión, siempre atraerá las visitas de los que van a imaginar las cabezas de los 7 infantes colgadas en los arcos, o a los judíos ardiendo en el patio.

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domingo, 13 de agosto de 2017

Animas Negras y apariciones en el cementerio Malagueño de San Miguel

Categoría: Investigaciones


En principio, ningún lugar parece tan tranquilo como una necrópolis. Una de las grandes excepciones la constituye el cementerio de San Miguel, el más antiguo de Málaga (España) y uno de los más bellos de Europa a nivel arquitectónico.
Los testimonios recogidos describen apariciones fantasmales, voces en mitad de la noche, interferencias telefónicas desde el «más allá», movimiento de objetos, luces y golpes sin origen definido y hasta la aterradora presencia de supuestas «ánimas negras».  

EL CULTO A LAS ÁNIMAS NEGRAS


“Oh, mis trece Animas Benditas, a ustedes pido por amor de Dios, que sea atendido mi ruego, Mis trece Animas Benditas, sabias y entendidas, a ustedes pido por la sangre que Jesús derramara, que mi ruego sea atendido. Mi Señor Jesucristo, que a ustedes protege, me cubra con vuestros brazos y proteja con vuestros ojos. Oh Dios de bondad, Tu que eres mi defensor en la vida y en la muerte, pido que me liberes de las dificultades que me afligen. Oh mis trece Animas Benditas, sabias y entendidas, alcanzadas las gracias que pido (petición) quedare devota suyas y mandare publicar esta oración y rezar un Padrenuestros y un Avemarías durante trece dias. Agradecida.”

Comencemos por definir qué son LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO según la Iglesia Católica y recalco, según la Iglesia Católica, pues solo ellos entran en esta materia, pero yo como buen Agnóstico, he estudiado todas las religiones existentes en busca de una verdad, y como G.I.P. hemos de conocer toda la materia sea de la creencia, época o religión que sea (En este punto he de aclarar que según el papa Benedicto XVI, el purgatorio no existe como un lugar del espacio, del universo, “sino un fuego interior, que purifica el alma del pecado”):

Son las almas de las personas que han muerto sin pecado mortal pero que han cometido pecados leves no perdonados o graves ya perdonados en vida pero sin satisfacción penitencial de parte del creyente, tienen que purificarse de esas manchas a causa de la pena temporal contraída para poder acceder a la visión beatífica de Dios.

Debido a que todo aquél que entra en el Purgatorio terminará entrando al Cielo tarde o temprano, el purgatorio no es una forma del Infierno. Las plegarias a Dios por los muertos, la celebración de eucaristías y las indulgencias pueden acortar la estadía de una o varias almas que estén en dicho estado.

El tipo de penas que se padecen son equivalentes a las del infierno, en el sentido que se siente la lejanía de Dios, pero no son eternas y purifican porque la persona no está empedernida en una opción por el mal. Por eso el Purgatorio es la purificación final de los elegidos, la última etapa de la santificación.

Es decir, se trata de toda “alma” con algún pecado, que no ha realizado en vida la suficiente penitencia como para entrar directamente en el cielo.

¿Cual es la forma de remediar esta situación? Existen varias formas de “redención”:

  1. Ofrecimiento de la Misa: Ya sea encargándole la Misa a un sacerdote, ya sea ofreciéndola mentalmente por un difunto.
  2. Ofrecimiento de la Comunión: Los católicos creen que en la comunión se encuentra realmente Cristo. Cuando comulgan (reciben a Cristo), pueden ofrecerlo por reparación de las almas que les falta algo por purificar
  3. Misas gregorianas: Se denominan de esta manera, a la serie de misas en las que se debe interceder por un difunto durante treinta días sin interrupción.
  4. Indulgencia plenaria: Limpia todas las “manchas” que nos hayan dejado los pecados ya perdonados. Las indulgencias plenarias se obtienen de manera gratuita. Solamente hace falta realizar la acción indulgenciada, uniéndola a una comunión, un acto de caridad, rezar por las intenciones del Papa (Padre Nuestro, Ave María y Gloria) y confesarte en ocho días.


Partiendo de aquí podemos hablar de la tradición de las PROMESAS A LAS ÁNIMAS de Málaga:
En la entrada de la ermita del cementerio, encontramos un antiguo cuadro que representa a las “Ánimas Negras”, rodeado por docenas de velas y ramos de flores, y que ha adquirido fama de milagroso entre todos aquellos que acuden a San Miguel en busca de ayuda.
Según la leyenda, a través de la “magia” que envuelve a este cuadro, las ánimas benditas que todavía están en el Purgatorio tienen la capacidad de interceder en favor de las súplicas de los fieles. Cuando éstos con su oración, su sacrificio y su limosna las reviven, las ánimas pueden ascender hasta los Cielos, donde recuerdan que ha sido gracias a alguien del mundo de los vivos que se ha sacrificado por ellas y que deben interceder por esa persona para que le sea concedida la gracia que han solicitado.

Se trata, ni más ni menos, que de un peculiar chantaje a estas “almas errantes”, favor con favor se paga…. El método es simple, se realiza una petición a las Ánimas, a cambio de rogar por su eterno descanso, llevarles flores, velas encendidas (que eleven su espíritu), quemar incienso y lo que es aún más curioso, el ofrecimiento de ACEITE!! Tal es la fama que esto ha adquirido, que todo el suelo del panteón de Nuestro Padre Jesús de Llagas y Columna, que es donde se encontraba este cuadro inicialmente, está cubierto de una masa pegajosa compuesta de aceites y objetos quemados.

Curioso es también que haya quien es vez de realizar ofrendas a las ánimas, se acerque a este panteón a realizar rituales satánicos, sacrificando animales!!!
Os dejo algunas experiencias relatadas por testigos:

“Voy allí a veces a llevarle una botella de aceite a las animas blancas para que me cumplan deseos, el domingo voy a ir otra vez con muchos amigos/as y espero que se me cumpla otro deseo mas que pediré. Yo siempre que voy visito al niño de las chuches, que es el niño que hay al final de la entrada, siempre le enciendo velas y todo jeje me encanta ir a visitar el cementerio, hasta el guardia me conoce jeje. Un beso a todos y no tengáis miedo de los espíritus no hacen nadaa!!”

“Yo he escuchado en la radio y he visto en la tele cosas que en ese lugar pasan, y pienso que eso de ir allí y echarle aceite al panteón de las animas negras con tal de que te cumpla una promesa no es que no lo vea mal…..simplemente da muy mal rollo, ya que a varios familiares míos que han ido allí y no le han echado aceite a las animas; por motivos personales para que le cumplieran su promesa, han sufrido de lo lindo… por la noche si están solos durmiendo les tiran de los pelos, le bajan las sabanas, les pegan ostias, fenómenos raros en venganza de no haberles traído su recompensa a cambio de cumplirles lo que les pidan, y eso se prolonga hasta la angustiosa cifra de 14 o 15 días dependiendo del caso, todas las noches seguidas, saludos de un chaval malagueño.”

“Una tarde fui con un sobrino a la capilla como otro de los dias que iba a visitar a las animas, después de estar allí nos dimos una vuelta por el cementerio y cuando íbamos por el 2º patio a la izquierda (donde estaban antes las animas benditas) nos llevamos un repullo al ver a un sacerdote mayor dando vueltas por allí, llevaba su atuendo de sacerdote y todo, era muy mayor y canoso, la verdad es que se perdió en la esquina, nosotros fuimos tras él a ver donde iba y ahí no había nadie, pensamos pues que era el cura de la iglesia y bueno al ratillo cogimos y nos marchamos. Lo mas sorprendente del caso fue cuando unos años mas tarde me compre uno de los libros escritos por Jose Manuel Frias en el cual relataba que un párroco o cura que antes daba misa allí paseaba por el cementerio y lo describía tal y como lo vimos nosotros.
También he de decir que hace 25 años mi hermano mayor que yo 5 años, visitaba el cementerio con su madrina la cual perdió un hijo a la edad de 10 años por leucemia e iban a ponerle flores, vieron pasar a un niño pequeño corriendo por el cementerio, a mi hermano que tendría en aquel tiempo unos 13 años le llamo la atención y se lo dijo a su madrina, a los 2 minutos paso otra vez corriendo y también lo pudo ver su madrina, el caso es que fueron por donde se había metido el niño y había un nicho de un niño con su fotografía era el mismo niño que habían visto. Se quedaron sin palabras y cuando volvieron a casa lo contaron y mi hermano estaba obsesionado con aquello, lo cierto que al cabo de 25 años hablan de este misterioso niño. (el niño es mayor de 2 años)
Que cada uno crea lo que quiera y que se respeten ambas partes. Saludos”

Pero además de esta curiosa “tradición”, este lugar es conocido por tener un listado de “personajes fantasmagóricos” muy extenso:


LA “NOVIA CADÁVER”: CAROLINA

Las Ánimas Benditas no son las únicas que “conceden” favores en el Cementerio San Miguel, podemos encontrarnos varias historias de “entes” o personajes que son objeto de visita y culto. Entre ellas, la novia Carolina.

Carolina R.G. fue una joven que murió en 1928 de Granulia pulmonar originada por un “mal de amores”, al parecer su novio la dejó plantada en el altar.

Varios vigilantes de seguridad dicen haber visto una mujer de blanco, vestida de novia, no una persona física, sino una imagen espectral que vaga por el cementerio. Investigaron la tumba de ésta mujer y conocieron la historia. Se dice que ella vengó la muerte de su novio que falleció a la semana de morir la chica en un accidente.

EL NIÑO ANTOÑITO

Otro peculiar “personaje” de San Miguel es Antoñito.

Para contar la historia de este “niño fantasma” hay que hablar del Hermano Pepito, el peculiar y extraño monje que se ocupa de cuidar del cementerio.

El “Fraile” Jose Fernandez, lleva mas de 30 años cuidando la capilla y el cementerio de San Miguel, una noche salió una noche a rezar a eso de las dos de la mañana al cementerio. Aquel día, debido a unas obras de reforma que estaba realizando en su casa, durmió en la pequeña celda que tiene dentro de la capilla del cementerio. Dice que fue, como si algo lo impulsara a salir, y conforme se acercaba a uno de los nichos, le pareció escuchar la voz de un niño diciendo “Mama, Mama” al principio creyó que serian los gatos que suele haber por alli, pero….
“Al principio pensé que se trataba de algún gato, porque aquí hay muchos, pero..; según me iba acercando, me di cuenta que realmente era el lamento de un niño, que salía del interior de este nicho. Entonces, me paré frente a su lápida y comencé a rezar hasta que la voz dejó de gemir. Esto ocurrió varias noches.
Consulté entonces a una vidente, y me dijo que el niño necesitaba muchos caramelitos para endulzar su ánima porque en vida habla sufrido mucho durante los catorce meses que vivió antes de morir de una leucemia.”

Según el hermano Pepito, los niños que mueren a temprana edad no pasan por el purgatorio, sino que son convertidos directamente en ángeles; aunque hay algunos que, como en el caso de este niño, no pueden evitar la tentación de bajar de vez en cuando a la Tierra en busca de golosinas con las que endulzar su estancia en el Cielo.

Pasó el tiempo y la prensa se hizo eco de lo que había ocurrido, gran parte de los ciudadanos, se acercaron al cementerio, haciendo ofrendas a la tumba del niño, creyendo que es MILAGROSA.

Así fueron llenando el nicho de ropa de bebes, pidiendo por sus hijos, dejan agua, leche, gusanitos, caramelos, muñecos..todo tipo de objetos los cuales aparecen abiertos, el agua y la leche se evaporan rápidamente y los caramelos aparecen desenvueltos y mordidos por pequeños dientecitos. También se dice que ha habido niños que tras la ofrenda se han sanado o al menos mejorado…
“Hay quienes afirman haber visto el fantasma de un “niño de luz” correteando por las callejuelas del cementerio, que a veces entra en el interior de la ermita para gastarle alguna broma al hermano Pepito. Espiritual y cándido, nuestro querido monje nos cuenta cómo las piruletas dejadas junto a la tumba aparecen a la mañana del día siguiente con marcas de dentelladas que se atribuyen al espíritu del pequeño infante.”

Antoñito, un ente popular

También ha sido visto a los lejos en diversos lugares del camposanto, y en algunas ocasiones se encontraba ataviado con unas vestimentas blancas y vaporosas, estando sus pies por encima del nivel del suelo, como flotando en el aire. De esta manera, el José Fernández afirma convencido que el niño esta intentando manifestarse y hacerse ver, aunque de una forma muy sutil.


Otra de las cosas sin explicación a la que se ha enfrentado nuestro principal testigo, e incluso algunos vigilantes de seguridad, es la siguiente. Muchos los visitantes del cementerio, tras conocer el suceso, se han desplazado al lugar para dejar en su nicho caramelos y cartones de leche, como un presente para el pequeño fallecido. De manera misteriosa, y en muchas ocasiones con el cementerio cerrado, han desaparecido los caramelos, o han aparecido con el envoltorio quitado, e incluso mordisqueados por pequeños dientes.

Con los cartones de leche y botellas de agua sucede prácticamente lo mismo, ya que en breves instantes, algunos testigos han podido apreciar que el nivel del liquido se hacía menor a una velocidad que dejaba de lado la teoría de la evaporación.

El caso es que durante los 365 días del año, son decenas y decenas los juguetes y prendas infantiles que rebosan el nicho de Antoñito. Tanto es así, que el Hermano Pepe ha de vaciar mensualmente el lugar, llenando grandes bolsas, que van a parar a asociaciones de niños pobres. Incluso, algunos de los visitantes afirman que sus hijos enfermos han logrado mejoras sorprendentes con la simple colocación de alguna prenda de ellos junto al nicho. Sea o no cierto, el caso es que la opinión popular parece haberse hecho eco del suceso, y son numerosas las peregrinaciones al lugar, así como la inacabable procesión de velas encendidas.

LA PEQUEÑA MARÍA MARTA

En San Miguel también descansaban los restos de la pequeña Maria Marta, niña fallecida a los pocos años de nacer en accidente de coche.

Su muerte dio paso a una leyenda, que nos habla de la intercepción de la niña en los casos de crisis matrimoniales y de parejas. Como en el caso de Antoñito su nicho está igualmente lleno de juguetes, pero con la diferencia de que en éste abundan las cartas de personas pidiendo que se solucionen sus problemas de pareja.

Entre los testigos que han podido visualizar algo fuera de lo común, se encuentra el propio José Fernández y algunos vigilantes de seguridad, que en horas en las que en el cementerio está cerrado, afirman haber visto en el rincón el cuerpo semitransparente e inerte de una niña.

EL PÁRROCO DON ELÍSEO

Hace varias décadas, existió un párroco encargado de llevar a cabo los actos eclesiásticos en la capilla de San Miguel. Su nombre era Don Elíseo, hombre de carácter difícil, agrio y reservado. 

Murió después de varios años al servicio del camposanto, allá por el mes de enero del año 1946.

Hoy día, existen personas que afirman haber observado el caminar de un hombre mayor ataviado de hábitos monacales, por entre los panteones. Muy pocos sabían que el único mortal con túnica del lugar, era el Hermano Pepe. Así que cuando este recibía la noticia, quedaba sorprendido, ya que la descripción de aquel misterioso señor se correspondía perfectamente con la de Don Elíseo.

LA ESCRITORA JANE BOWLES

También se encuentra enterrada la escritora Jane Bowles, la cual dicen que se aparece vestida de negro en cada aniversario de su muerte…
“Más de quince personas se congregaron frente a un discreto y humilde panteón del cementerio malagueño San Miguel, ubicado en la barriada de Fuente Olletas, en Málaga. Un pequeño módulo vertical, una fotografía impresa en el mármol y una placa donde reza Jane Bowles, Nueva York 1917 Málaga 1973, conforman el sencillo enterramiento.
A eso de las cinco de la tarde, los congregados en la necrópolis encendieron velas en su memoria, y colocaron junto a su tumba numerosas flores. A pesar del tiempo que ha transcurrido desde su muerte, parece claro que la figura de la escritora permanece impresa en la memoria de sus admiradores y seres allegados.
De pronto, uno de los allí reunidos levanta la vista y queda sin habla. Entre el grupo, en el cual todos se conocen entre sí, hay un personaje más. Es una mujer vestida de luto, y su rostro es extrañamente parecido con el de la fallecida literata. Tanto es así, que el asombrado señor tuvo que mirar el mármol con su fotografía, como si no conociera bien de por sí la imagen de su admirada escritora.
Tras unos momentos de desconcierto, golpea con su codo a los que están a su lado, y estos miran igualmente a la mujer vestida de negro desde la corta distancia que los separa. La mirada de la señora parece perdida, enfocada en tal caso hacia la zona del panteón. Nadie sabe como reaccionar, ni quieren alertar a todo el mundo por si se tratara de una falsa alarma.
Antes de que nadie pudiera hacer nada por verificar la identidad de la mujer, ésta se vuelve y dobla la esquina de un panteón de gran tamaño, que lleva a la zona de enterramiento de los escritores y artistas malagueños. Cuando varios de los testigos se dan cuentan de lo que ha pasado, rodean la zona por diferentes lugares.
Desgraciadamente, aquella mujer ha desaparecido sin dejar rastro. Parece haberse esfumado, ya que no había posibilidad de escapatoria ante el cerco producido.
Cuando se corre la voz, los más veteranos, aquellos que suelen visitar cada año la tumba de Jane Bowles, responden impasibles: ” Nos os preocupéis. Jane suele venir en el aniversario de su muerte, apareciendo entre nosotros con la misma espontaneidad con que desaparece”

Los primeros en descubrir los fenómenos relacionados con la escritora Jane, fueron José Fernández, encargado de la capilla del cementerio, y los vigilantes de seguridad, que a partir de un determinado día, que coincide con la construcción del actual monumento funerario, y una vez cerrada la puerta de la necrópolis, ven pasear a una señora de aspecto extravagante, por las inmediaciones de la tumba de Bowles.

Este suceso durante las horas de público no hubiera sido extraño, ya que la escritora era poseedora de un gran círculo de amigos de varios países. Pero además de lo extraño de la hora, resultaba curioso que la dama estuviera todos los días con la misma vestimenta, en el mismo punto de ubicación (la tumba de Jane), y en la misma actitud contemplativa.

Esa misma actitud es la que llevó a los vigilantes a no acercarse en un principio a la extraña mujer, ya que temían romper algún tipo de oración en honor a la difunta. Pero cuando posteriormente intentaban mantener contacto con la señora para identificar sus objetivos, ésta parecía desaparecer tras una esquina una vez que el vigilante de turno alcanzaba la zona de la tumba.

La imposibilidad de escapar en tan escasos segundos, comenzó a resultar para José Fernández y los vigilantes un asunto de escasa explicación racional, lo que hizo que estuvieran más atentos para las siguientes ocasiones, llegando a acercarse lo suficiente para identificar en el rostro de la visitante a la misma Jane Bowles, rostro que todos conocían a través de la imagen de su lápida.”

Interferencia telefónica

Un caso realmente impresionante es el vivido por J.R.G., persona poco creyente en estos temas, y que a pesar de ello, vivió en el cementerio una de las experiencias más aterradora de su existencia.

Recordemos que los vigilantes suelen hacer 3 o 4 rondas por el interior del recinto a lo largo del turno durante la noche. Pues resulta que nuestro testigo llegó aquella noche a su puesto de trabajo, penetró en la cabina de descanso, ubicada en los exteriores, para esperar a que le tocara la primera ronda, y mientras tanto, como acostumbraba a hacer casi siempre, llamó a su esposa a casa para indicara que ya estaba en el trabajo y que había llegado bien.

Mientras hablaban pausadamente, J.R.G. escuchó de fondo una voz masculina, que articulaba palabras inconexas. Su primera reacción fue de ira, ya que pensaba que su mujer le estaba siendo infiel. Pero cuando preguntó quien estaba con ella, su esposa intentó tranquilizarlo, explicando que se encontraba completamente sola.

Nuestro testigo se calmó al fin, pero mientras seguían hablando, la comunicación se cortó con un sonido de interferencia, se dejó de escuchar la voz de su esposa, para dar paso a una voz masculina, muy fuerte y cavernosa, casi metálica, que dijo “!Dentro te espero!“. De nuevo se escuchó la interferencia y acto seguido la voz de su mujer preguntando qué había ocurrido, ya que se habían dejado de escuchar durante breves segundos.


Como era de esperar, aquella noche el vigilante no realizó ninguna ronda por el interior del cementerio, y poco tiempo después pidió el cambio de turno, ya que no podía aguantar la presión psicológica que aquella vivencia le causó.

Percepciones anómalas del equipo de seguridad

P.D.E. es otro de los antiguos vigilantes que ha pasado largas noches en el recinto. Tanto él como su compañero de servicio, afirman haber sentido pasos extraños sin origen definido, así como voces o murmullos que no alcanzaron a identificar. Han pasado miedo, sí, pero ese es su trabajo y tienen que enfrentarse a veces a situaciones tan adversas como estas.

En una de estas ocasiones, el compañero, medio en broma, pidió una señal a voz en grito, y justo en ese momento, P.D.E. sintió un profundo pitido en el oído, que le dejó sordo por unos minutos. Desde aquel entonces, ambos se toman con respeto estos temas, e intentan hacer su trabajo pasando lo más desapercibidos posible, a lo que ellos consideran fuerzas de otros mundos.

Pero a pesar de eso, han vivido otras experiencias que además, se han repetido en días diferentes, e incluso varias veces en la misma noche, y que siempre guardan el mismo patrón de comportamiento. Mientras se encontraban en la sala de descanso, escuchaban como una losa de nicho caía al suelo haciéndose añicos.

Entraban preocupados pero sin lograr encontrar la destrozada piedra. Curiosamente, a los pocos minutos de volver a la sala, el fuerte sonido volvía a hacerse presente, sin que tampoco dieran con el origen del mismo.

En otras ocasiones, les sucedió lo mismo, pero en este caso realizando rondas internas, pero en ningún momento, ni incluso al despuntar el alba, lograron encontrar ninguna piedra o losa rota en el suelo. Algo que les dio mucho que pensar….

El número de “experiencias”, historias, leyendas…. sobre este lugar, como podéis comprobar, es bastante ámplio. Sólo decir que se trata de un cementerio muy “vivo”, la ciudad interactua de forma muy intensa con él y es lo que quería destacar desarrollando éste tema.

Habra que pasar mucho tiempo visitando el cementerio, con decenas de cámaras de vídeo en todos sus pasillos, y acudir en el aniversario del fallecimiento de la escritora para poder verificar dichas historias, que de momento, creeremos o no, libremente de la persona.

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